La Medicina Interna es la que se ejerce desde la transversalidad del enfoque global del paciente, entendiendo las interrelaciones entre todos los sistemas y aparatos con una elevada profundidad de conocimiento. Esta es la definición clásica de Medicina Interna, dentro de este tipo de lo que podríamos llamar Medicina Reactiva: la que ocurre después de que ya estemos enfermos.
Junto con esto, propongo además un enfoque de Medicina Proactiva, en el que, desde tu situación basal, independientemente de si tienes o no enfermedades previas, podamos, además de reaccionar a tus enfermedades, diseñar el mejor camino de salud para mantener la máxima calidad de vida en los próximos 20 años, y que tú seas dueña de tus decisiones en salud.
Que aprendas a detectar "fake news", pseudociencia y pseudomedicina. Y luego, seas tú quien tenga autonomía suficiente para decidir qué abordaje sobre tu salud prefieres utilizar. Con conocimiento y entendiendo cuándo existe evidencia científica real y cuándo son teorías posibles, pero que no están demostradas aún. Y cuando algo es rotundamente falso.
Dicen que lo que se repite muchas veces, se convierte en verdad. Ahora mismo, estamos expuestos a unos algoritmos de manejo de información en Redes Sociales que se retroalimentan y nos ofrecen mil veces más aquello a lo que damos clic. Hasta que creemos que es cierto. Porque se repite muchas veces, se convierte en "verdad". Pero no es verdad.
Es mi objetivo principal que aprendas a dudar del algoritmo y tengas herramientas para buscar la información que necesites a largo plazo en fuentes fiables.
Entiendo la Medicina Interna como la especialidad que conecta las piezas.
Cuando aparecen síntomas que afectan a distintos sistemas, varios diagnósticos se solapan o las pruebas son normales pero la persona sigue sin encontrarse bien, hace falta detenerse, reconstruir la historia y mirar el organismo en su conjunto.
Los cambios hormonales pueden influir en el sueño, el metabolismo, la concentración, el estado de ánimo, el músculo, el hueso o la salud cardiovascular. Pero no todos los síntomas que aparecen a partir de los 40 se explican únicamente por las hormonas.
Mi enfoque consiste en valorar su papel, descartar otras causas y construir un plan de salud adaptado a cada mujer.
Mareo, palpitaciones, intolerancia al esfuerzo, fatiga, alteraciones digestivas, niebla mental o una mala adaptación a los cambios de postura pueden formar parte de una alteración del sistema nervioso autónomo.
Estos casos requieren una historia clínica minuciosa, una exploración dirigida y la integración de síntomas que con frecuencia han sido estudiados por separado.
Vivir más solo tiene sentido si conservamos fuerza, autonomía, capacidad cognitiva y calidad de vida.
La longevidad saludable no consiste en perseguir pruebas o tratamientos de moda, sino en conocer el riesgo cardiovascular, metabólico, óseo y funcional de cada persona y actuar sobre aquello que realmente puede modificar su futuro.
Por supuesto, partiendo de la situación bsal real de cada persona, esto no puede ser un protocolo estándar igual para todos.
Cuando el cansancio, el estrés, los problemas de salud o la perimenopausia empiezan a afectar a tu concentración, memoria y capacidad de decisión, estudiamos qué está interfiriendo en tu rendimiento. Un abordaje clínico dirigido a recuperar claridad mental, energía y capacidad para afrontar las exigencias profesionales.
El objetivo es identificar qué está interfiriendo en cada caso y proteger la salud cerebral a largo plazo. Y por supuesto, descartar si hay una enfermedad debajo.
Desde ahí, podemos aplicar estrategias de salud y medicina interna funcional con evidencia científica.
Farmacogenética y revisión integral de tu medicación en tu contexto
¿Te sientan mal muchos fármacos? ¿Tanto que te da miedo tomarlos?
Esto es una evaluación dirigida a personas que han presentado efectos adversos, escasa respuesta a determinados tratamientos, toman varios medicamentos o quieren disponer de información farmacogenética útil para futuras prescripciones.
Incluye:
Primera consulta extensa de Medicina Interna.
Revisión de antecedentes, síntomas, tratamientos actuales y reacciones previas.
Estudio farmacogenético.
Interpretación clínica conjunta de los resultados.
Recomendaciones personalizadas y un informe para compartir con otros profesionales sanitarios.
No se trata solo de conocer tus genes, sino de interpretar qué significan en el contexto de tu salud y tu medicación.